Guía para entender los asombrosos cambios de los primeros días.
Cuando el bebé llega a casa, es normal que surjan dudas sobre su aspecto o comportamiento. Aquí te resumimos las situaciones más frecuentes que no deben alarmarte.
Es el espacio blando en su cabeza. Permitió que el cráneo se comprimiera al nacer y se cerrará antes del año. Puedes tocarla sin miedo.
Es normal. Su sistema de termorregulación aún madura. No lo abrigues de más; bastan unos calcetines de algodón.
No siempre es resfriado. Es su forma de limpiar las vías respiratorias, que todavía son muy estrechas.
Pequeños granitos en la cara por las hormonas transmitidas en el embarazo. Desaparecen solos en un mes.
La falta de madurez en los músculos oculares puede hacer que los ojos se desvíen ocasionalmente durante los primeros meses.
Común al despertar bruscamente. Se debe a que su sistema neurológico y tono muscular aún están en desarrollo.
Sus conductos lagrimales aún no están totalmente abiertos. Llorará "seco" durante las primeras semanas.
Tienen mucho cartílago y pueden doblarse fácilmente al dormir. Vuelven a su posición normal en pocos minutos.
Puntitos rojos por exceso de sudor. Usa ropa de fibras naturales como algodón o lino para que la piel transpire.
Pequeñas costras en el cuero cabelludo. Se pueden ablandar con aceite y retirar suavemente con un peine fino.
Si el culito está muy irritado (eritema), si no hace caca en más de 72 horas con malestar, o si el cordón umbilical presenta mal olor o secreción.
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